Muy queridos y estimados vecinos y feligreses.

Tras el confinamiento obligado por contraer el dichos virus COVID 19, y esos terribles días en lo que como sacerdote he perdido 14 Misas de valor infinito, y personalmente 5 kilos que se recuperan en seguida, reabrimos el templo a diario para acoger como efecto inmediato las Primeras Comuniones que, en medio de las restricciones, celebraremos en la parroquia estos próximos fines de semana. A continuación se restaurarán las catequesis de Iniciación guardando las debidas cautelas y redistribuyendo niños o clases para ello.

Es un reto pero que tras los días de convalecencia afrontamos con la ilusión de sabernos fortalecidos por una Gracia de Dios que no nos deja, y un equipo humano ilusionado e ilusionante, que de veras me ha emocionado volver a ver este fin de semana tras el confinamiento obligado del que nuestro médico nos dio el alta el pasado viernes.

Como responsable pastoral os confío que ha sido angustioso estar encerrado en casa y tener que resolver las distintas celebraciones que estaban pendientes tres bautizos y una boda, además de los habituales del fin de semana, que gracias a la solidaridad y fraternidad de mis compañeros sacerdotes, hemos podido celebrar como se debe. Además de ello, las constantes llamadas y ofertas de disponibilidad, nos han hecho redescubrir lo grande y hermosa que es la familia parroquial que afronta un nuevo curso confinado – y ahora sin Mercadona-. Pero esperanzados en que volveremos a celebrar con el esplendor y alegría que nos caracteriza.  Desde el primero al último, toda la parroquia, y Diócesis – pues hasta el obispo ha mostrado su interés y solidaridad-, tenemos la ilusión en recomenzar con la imaginación de la Caridad como nos anima Don Ginés para crecer según la última encíclica del Papa «Fratelli tutti» . El volver poco a poco a nuestra vida comunitaria y de formación, que ganas de juntarnos en los distintos grupos y familias, de momento imposible, así como peregrinar a Santiago o Guadalupe, o celebrar como otros años a nuestro titular, pero pronto volverá todo que afrontaremos pasito a pasito.

Os bendiga Dios a quien agradezco hacerme ver su Amor reflejado en tantas muestras de cariño y disponibilidad de esta iglesia que crece pero deber seguir creciendo y apuntando al mundo Nuestra meta, El Reino de Dios aquí en la Tierra como inicio de ese Cielo definitivo . Un cordial y agradecido saludo a todos.

Vuestro sacerdote y servidor Fernando.