Categoría: Mensaje del Párroco (página 1 de 5)

Nuestra Parroquia, somos iglesia 24,7

Me ha sorprendido el cartel de la Iglesia diocesana de este año en el que al final de la publicidad aparecen dos hashtag o enlaces en los que se lee, Somos iglesia y el dato 24.7 que tuvieron que explicarme: Veinticuatro horas al día, siete días a la semana. Siempre está ahí trabajando.  Si es cierto que parece que solo nos vemos los domingos unos cuantos, y un rato, la presencia de Cristo en la Historia -como define Giusani a la iglesia-, se realiza en cada momento con todos los que nos llamamos cristianos. El famoso diálogo que se hizo viral en el confinamiento diciendo el diablo a Jesús: Mira las iglesias que he cerrado. A lo que Jesús responde: he abierto una en cada casa. Sin embargo, descubrimos que la iglesia d¡se manifiesta de un modo especial en la parroquia como templo en el que celebramos y desde el cual se enseña, se forma y se vive la caridad.

Por todo ello, es maravilloso poder descubrir los datos de nuestra Diócesis que tiene 127 parroquias y 327 sacerdotes; 31 seminaristas y 3.348 catequistas y más datos que podemos descubrir en el folleto que se nos repartió ese día. Sin embargo sabemos que la vida de la Iglesia, además de esos datos se realiza en cada hogar en la medida que nos encontramos, celebramos, rezamos y vivimos la caridad. No obstante, del mismo modo que tenemos los datos diocesanos, quería haceros partícipe de algunos números parroquiales:

Sobre los casi 12.000 habitantes y los dos sacerdotes de nuestra parroquia este año pasado se han celebrado a pesar de la Pandemia y encierro obligado

27 bautismos,

28 niños y niñas que han recibido su Primera Comunión,

11 Confirmaciones,

3 matrimonios , unas Bodas de Plata, se bendijo unas bodas de Oro y unas de Platino.

Se han atendido desde Caritas unas 130 familias, 103 en el último mes (unas 500 personas beneficiadas, 427 en el último mes).

Y todo ello es posible, gracias a un equipo formado por 11 personas que ayudan en el Almacen y distribución de alimentos desde Cáritas, ahora sustituidas por 5 voluntarios ayudados esporádicamente por 6 más .

Un equipo de Catequistas de Iniciación Cristiana de 14 personas que atienden a 98 niños y niñas y 4 adultos, así como los 14 miembros de la Legión de María y Acción Católica.

A esto habría que sumar los miembros del Coro que alternamente nos animan en las celebraciones litúrgicas, así como el equipo de monaguillos.

Son todo un motivo de alegría y de gratitud pues es expresión de una Fe viva que celebramos en los hogares y testimonio ante un mundo ahora tan necesitados de estímulos esperanzadores.

Dios siga bendiciendo nuestra parroquia y a todos y cada uno de los miembros que la formamos.

Un Nuevo Comienzo Reforzados

Muy queridos y estimados vecinos y feligreses.

Tras el confinamiento obligado por contraer el dichos virus COVID 19, y esos terribles días en lo que como sacerdote he perdido 14 Misas de valor infinito, y personalmente 5 kilos que se recuperan en seguida, reabrimos el templo a diario para acoger como efecto inmediato las Primeras Comuniones que, en medio de las restricciones, celebraremos en la parroquia estos próximos fines de semana. A continuación se restaurarán las catequesis de Iniciación guardando las debidas cautelas y redistribuyendo niños o clases para ello.

Es un reto pero que tras los días de convalecencia afrontamos con la ilusión de sabernos fortalecidos por una Gracia de Dios que no nos deja, y un equipo humano ilusionado e ilusionante, que de veras me ha emocionado volver a ver este fin de semana tras el confinamiento obligado del que nuestro médico nos dio el alta el pasado viernes.

Como responsable pastoral os confío que ha sido angustioso estar encerrado en casa y tener que resolver las distintas celebraciones que estaban pendientes tres bautizos y una boda, además de los habituales del fin de semana, que gracias a la solidaridad y fraternidad de mis compañeros sacerdotes, hemos podido celebrar como se debe. Además de ello, las constantes llamadas y ofertas de disponibilidad, nos han hecho redescubrir lo grande y hermosa que es la familia parroquial que afronta un nuevo curso confinado – y ahora sin Mercadona-. Pero esperanzados en que volveremos a celebrar con el esplendor y alegría que nos caracteriza.  Desde el primero al último, toda la parroquia, y Diócesis – pues hasta el obispo ha mostrado su interés y solidaridad-, tenemos la ilusión en recomenzar con la imaginación de la Caridad como nos anima Don Ginés para crecer según la última encíclica del Papa «Fratelli tutti» . El volver poco a poco a nuestra vida comunitaria y de formación, que ganas de juntarnos en los distintos grupos y familias, de momento imposible, así como peregrinar a Santiago o Guadalupe, o celebrar como otros años a nuestro titular, pero pronto volverá todo que afrontaremos pasito a pasito.

Os bendiga Dios a quien agradezco hacerme ver su Amor reflejado en tantas muestras de cariño y disponibilidad de esta iglesia que crece pero deber seguir creciendo y apuntando al mundo Nuestra meta, El Reino de Dios aquí en la Tierra como inicio de ese Cielo definitivo . Un cordial y agradecido saludo a todos.

Vuestro sacerdote y servidor Fernando.

Ya estamos celebrando Misa para todos con los debidos cuidados.

Desde el Lunes que se concedió a Madrid la «Fase 0,5», estamos celebrando Misa abierta al público todos los días a las 20,00 horas procurando guardar y vivir las medidas sanitarias correspondientes. Es emocionante tocar la campana antes de que salga el sacerdote para celebrar Misa, sabiendo que con ello se advierte a la gente de que empieza la Celebración. Si hace unas semanas se tocaba la campana por pura nostalgia de la gente que habitualmente viene a Misa, ahora se hace con la alegría común como quien dice: «de nuevo en Casa».

Cierto es que que cuidando de no llenar un tercio del aforo – el permitido ahora-, la Incógnita es común al pensar en el Domingo. Aún sabiendo que se dispensa del precepto dominical e incluso se recomienda al personal de riesgo que mientras no cambiemos a la fase 3ª se siga la Misa como en el estado de confinamiento por tv, Internet, etc.  Sabemos que el afán por volver a la normalidad de nuestra Fe va a mover a muchas familias a asistir el Domingo.

Sabéis que es obligatorio el uso de mascarilla y guantes con lo que es bueno traer de casa los suficientes si han de ponerse y quitarse como por ejemplo para la Comunión – sin dejarlos en los bancos-, que se recomienda hacerse con las manos y si se precisa hacerse en la boca acérquense los últimos. Para la Comunión deben guardarse las distancias para ello lo más adecuado es hacerla por filas comenzando por los de delante y acercarse por el pasillo central y volviendo por los laterales

Debemos de guardar como poco un metro y medio de distancia de los que no viven con nosotros en los bancos, para ello se separarán los bancos y tanto entrada y salidas deberán hacerse por orden. Seguramente dispondremos de alguien que nos ayude en el servicio de orden y nos advierta si se cabe o no se puede entrar ya en la Iglesia.

Cuidando las distancias precisas y sabiendo que no podemos celebrar fuera, se sacarán bancos al atrio de la Iglesia y además de poner las Misas habituales, añadiremos una a las 19,00 horas, para facilitar las no aglomeraciones.

Como no se debe utilizar el confesonario, a diario se confiesa en el atrio del templo y los domingos se hará en la entrada de los salones de catequesis.

La desinfección del templo se hace con agua y jabón. Observaréis que en la puerta hay un dispensador de gel hidroalcohólico   y también unas fregonas y bayetas para desinfectar tras cada celebración, ya se ofrecen disponibles pero es de agradecer vuestra colaboración.

¡Qué ganas de volver a la normalidad y por ello rezamos más para que se encuentren las soluciones cuanto antes! Mientras seguimos pidiendo por la salud de los enfermos y quienes cuidan de ellos y de todos nosotros, así como por los difuntos por quienes tocan las campanas casi todos los días a las 12, sabiendo que más que unas cifras son un montón, según cifras oficiales mas de 27.000 las familias que sufren tales pérdidas añadiendo al dolor el sufrimiento de la soledad con la que  se han ido tantos.

A los pies de María salud de los enfermos seguimos rezando unidos al Papa y a toda la Iglesia, que ahora se puede expresar más en las celebraciones litúrgicas, Dios os bendiga.

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