Invitados a Caminar

Desde hace unos años empezamos a caminar un grupo de peregrinos a Santiago de Compostela desde Madrid (Colmenar Viejo), y sin saber muy bien como se desarrollaría el grupo, experimentamos que en las diversas etapas del camino, tanto el itinerario y sobre todo las personas con quienes lo hacemos o nos encontramos, así como las situaciones positivas como alguna negativa, que también las hay, han enriquecido nuestra vida y nuestro modo de ver y pensar.

    Con alegría os anunciábamos que se empezaba otro camino en el que se sigue sumando gente, este con destino Guadalupe. Aunque algunos peregrinos repiten, somos ya unos cuantos que compartimos esta experiencia en la que la ultima etapa éramos 32. Como el de Santiago, vivimos con emoción la víspera, el día y los posteriores a la jornada como un crecimiento personal y de parroquia.    

        Como una imagen o reflejo de lo que es la vida, el camino se convierte en un medio para llegar a un objetivo, y ¡qué pena que haya tantos desorientados! En la Liturgia, sabemos que los primeros altares importantes en basílicas y catedrales, estaban  dirigidos hacia Oriente, donde sale el sol, como signo de donde emerge la vida. El Sol que nace de nuevo y es nuestra vida que lo ilumina todo es Cristo. El tener una meta hace que nos pongamos en camino para alcanzarla, y en este recorrido, crecemos como grupo o comunidad que conociéndonos nos animamos y «empujamos» unos a otros.

Disculpad que comparta estas experiencias con vosotros, que ya entiendo no todos podéis sumaros, pero me sirve de ejemplo para proponeros el plan de evangelización que nos ha propuesto nuestro Obispo don Ginés, a quien con tanta emoción recibimos el pasado 6 de enero. La Diócesis de Getafe ha iniciado un Camino de Evangelización, que tiene como fin llegar a Cristo con todos aquellos que salgan a nuestro encuentro.

Ponernos en camino, saliendo de nosotros mismos, para alcanzar juntos una meta es ya una aventura de la que iremos enriqueciéndonos nosotros, y guiados por el Espíritu Santo, seguro que muchos más participarán de este gozo y alegría. No es el párroco quien nos invita, sino nuestra cabeza asistida por la gracia de Dios para guiarnos, quien nos invita a ponernos en camino, ¿Nos vamos a quedar en casa?

Horario especial de Navidad

 

Martes 24 Noche Buena
10 horas Misa
NO HAY MISA POR LA TARDE
Solemne Misa del Gallo: 24,00 horas

Miércoles 25 Solemnidad Natividad y 1-Enero, Sta. María Madre de Dios
NO HAY MISA DE 9,30
Misas 12; 13, y; 20,00 horas.

Domingo 29 de Diciembre
Misas como cualquier Domingo y 20,00 horas: Misa y Concierto de Villancicos por los Heraldos del Evangelio

Martes 31 Diciembre
20,00 horas Misa

Lunes 6 de Enero Solemnidad de Epifanía (Reyes)

Misas como cualquier Domingo y a las 12 VIENE NUESTRO OBISPO D. GINÉS GARCÍA BELTRÁN

Los demás días como es costumbre

 

Muy Feliz Navidad a todos

Corazón de Cristo

Me parece oportuno y útil este artículo de nuestro Obispo centrándonos en la Consagración de España al Sagrado Corazón, buen descanso.
«El 3 diciembre de 2018, en una solemne celebración litúrgica presidida por el Nuncio de Su Santidad en España, Mons. Renzo Fratini, dio comienzo el Año Jubilar que el Papa ha concedido a la diócesis de Getafe con motivo del Centenario de la Consagración de España al Sagrado Corazón de Jesús.
En los meses transcurridos doy gracias al Señor por el don de su Amor que se expresa en su Corazón, un corazón abierto y traspasado que nos invita a acercarnos e introducirnos en este misterio para vivir de él y anunciarlo al pueblo que el mismo Señor nos ha confiado.
¿Quién de nosotros no ha bebido de esta espiritualidad del Corazón de Jesús en algún momento de su vida? Algunos desde su infancia, en su casa, de labios de sus padres que nos enseñaron a confiar en el Señor con esta jaculatoria tan sencilla y tan profunda al mismo tiempo: “Sagrado Corazón de Jesús en Vos confío”. Un acto de confianza que revela la esencia misma de la fe. ¿O acaso la confianza en el Señor no tiene que ser lo que mueva nuestra vida cada día?
El Año Jubilar que celebramos en la diócesis de Getafe es un acto de confianza en el amor de Dios que no defrauda, que es siempre nuevo. El amor entregado de nuestro Dios, y representado en el Corazón de su Hijo, es siempre actual, no pasa. Podrán, incluso deberán, cambiar sus expresiones, pero no su espíritu, su esencia.
Este Año Jubilar nos tiene que servir para dar testimonio público de nuestra fe, que tiene en el centro al Corazón de Jesucristo que abre las puertas de nuestro propio corazón. Y pedir al Señor que revitalice nuestra fe y la de nuestro pueblo para que seamos realmente discípulos misione- ros y testigos del Señor en el mundo. El corazón de Cristo, su costado tras- pasado es sobre todo un sacramento de caridad que nos lleva a vivir nosotros esa misma caridad con los de- más.
“Su Corazón divino llama entonces a nuestro corazón; nos invita a salir de nosotros mismos y a abandonar nuestras seguridades humanas para
fiarnos de él y, siguiendo su ejemplo, a hacer de nosotros mismos un don de amor sin reservas” (Benedicto XVI. Homilía, 19 junio 2009).
El lema “Sus heridas nos han curado” (1 P 2,25) es una llamada a curar también nosotros tantas heridas que hay en el corazón del hombre y en las entrañas del mundo. Poner amor donde hay odio y división, poner paz donde hay guerra e incomprensión, poner justicia en las desigualdades y en la corrupción, poner libertad en medio de tantas esclavitudes, poner alegría cuando el corazón se ha instalado en la tristeza por la falta de esperanza, poner la gracia donde el pecado y la ausencia de Dios ha llevado el infierno.
Nos encomendamos a Santa María, “mujer eucarística con toda su vida” (San Juan Pablo II). Que Ella acompañe el camino de la Iglesia y sea Estrella brillante que ilumine la obra de la evangelización». + D. Ginés García Beltrán

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