Al cumplir 100 años desde su Fundación, el Papa Francisco mandaba esta felicitación y deseo a toda la Legión de Maria: me uno a ustedes para dar gracias a Dios Todopoderoso por las gracias recibidas por innumerables personas en muchas partes del mundo a través del testimonio de fe y los esfuerzos de amor de la Legión. De igual manera, rezo para que los diversos eventos del aniversario conduzcan a un renovado celo misionero en la medida que continúen respondiendo a la vocación de difundir el mensaje de salvación del Evangelio a través de su valioso apostolado. De esta manera, procuren siempre imitar a su celestial Patrona, María Inmaculada, en su generosidad inquebrantable y en su confianza en la Divina Providencia.
Retomamos las palabras del Papa agradeciendo al Señor no 100 años pero si 500 encuentros ya de nuestro grupo de legionarios de María de nuestra parroquia. Y si el nombre resulta un poco abultado – suelo hacer broma diciendo que más que legión parece un pelotón -, el grupo que así se nombra en nuestro barrio trata de hacer presente el servicio y la atención como si se tratase de nuestra Madre.
A partir del encuentro semanal en el que se reza el Rosario y otras oraciones, se comparten y se designan trabajos que se deben realizar en la semana siguiente. De este modo se anima a la oración y a la vida visitando residencias de ancianos, enfermos en sus casas, adultos que han solicitado otras ayudas. Desde la Caridad se anuncia el Evangelio, – hay quien da catequesis, participa en las labores caritativas de la parroquia-, o bien se lanzan por la calle anunciando la novedad del evangelio a partir del Amor de Cristo y de nuestra Madre. Prueba de ello el tiempo dedicado a los vecinos de Amás animando a la escritura y aritmética entre juegos y entretenimientos.
Todo ello es fermento de la Vida Nueva en Cristo que se comparte como lo hace Santa María a impulso del Espíritu Santo, motor de la Legión, para transformar nuestro mundo.
Alos legionarios, a los que han participado, participan y participarán no puedo menos que daros las gracias por vuestra disposición y entrega en estos años y animaros a seguir creciendo en esta Aventura que pretende vuestra Santificación como beneficio particular y el de toda la Iglesia.
Vamosss, Vuestro párroco y servidor, Fernando